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Moratoria en el pago de préstamos personales por el coronavirus

Miguel Ángel Manzano Fernández

02/04/20

El Real Decreto-Ley 11/2020, de 31 de marzo, que publicado el 1 de abril, recoge, en similares términos que para los préstamos hipotecarios, una moratoria de préstamos personales por el coronavirus. La norma habla de préstamos y créditos no hipotecarios, por lo que tienen cabida cualesquiera tipo de créditos amortizables mediante cuota periódica y que no tengan garantía hipotecaria.

En esta entrada anterior adelantamos un resumen rápido de la medida para los préstamos hipotecarios, y aquí comentamos las modificaciones operadas por este último RD-Ley 11/2020.

Pasamos a desglosar la medida.

Sujetos que pueden solicitar la medida

Puede solicitar la suspensión o moratoria en el pago de cuotas todo deudor de préstamos o créditos personales, que se encuentre en situación de vulnerabilidad económica. También puede solicitarlo su avalista o fiador, que tendrá derecho a exigir que antes de dirigirse a él se agoten los bienes del deudor principal, aunque se hubiera pactado la renuncia a este derecho.

Supuestos de vulnerabilidad económica

Para poder solicitar la suspensión en el pago de cuotas, se debe estar en supuesto de vulnerabilidad económica. Se deben de reunir todos los requisitos siguientes:

Situación de desempleo o reducción sustancial de los ingresos

Estar en situación de desempleo, o, tratándose de autónomos, ver reducidos sustancialmente sus ingresos o facturación en al menos un 40%, a consecuencia de la crisis de emergencia sanitaria. Autónomo será aquella persona física que tenga tal consideración a efectos del IVA.

Conjunto de ingresos de la unidad familiar

El conjunto de los ingresos de la unidad familiar, en el mes anterior al de la moratoria (se entenderá que en el mes anterior a darse los requisitos) no alcance determinados límites (referidos al IPREM). El IPREM, que puede ser consultado aquí, se incrementará en 0,1 veces por cada hijo a cargo (0,15, si se trata de familia monoparental), o por cada mayor de 65 años miembro de la unidad familiar.

* Con carácter general 3 veces el IPREM.

* 4 veces el IPREM, en caso de que uno de los miembros de la unidad familiar fuera discapacitado en más de un 33%, o estuviera en situación de dependencia o enfermedad que le incapacitara permanentemente para la actividad laboral.

* 5 veces el IPREM, si se trata de discapacidad intelectual superior al 33%, parálisis cerebral o enfermedad mental o discapacidad física o sensorial superior al 65%, o bien padece enfermedad grave incapacitante para el que lo sufre o su cuidador, que le impida la actividad laboral.

A título de ejemplo, la unidad familiar no puede tener ingresos superiores a los 1.613,52 euros, con carácter general (1.774,87 euros si se tiene un hijo, 1.936,22 euros si son dos hijos, 2.097,58 euros si son tres…). Si la familia es monoparental con un hijo, serían 1.855,55 euros, con carácter general (2.097,58 euros si son dos hijos…).

Carga financiera

Se requiere que la carga financiera se igual o superior a un determinado umbral de ingresos netos de la familia. Así, se tendrá en cuenta la cuota del préstamoo la suma de todos los que tenga (incluido uno hipotecario), con independencia de que pida la suspensión en todos los préstamos, o solo en algunos. Se pueden sumar los gatos y suministros básicos de la vivienda habitual, tanto en caso de vivir en inmueble en propiedad, como en alquiler, aunque la norma no lo deje claro. Se entiende por gastos y suministros básicos el ”coste de los suministros de electricidad, gas, gasoil pa