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Responsabilidad por deudas (art. 367 LSC): naturaleza y calificación del crédito en el concurso de acreedores del administrador

Responsabilidad por deudas (art. 367 LSC): naturaleza y calificación del crédito en el concurso de acreedores del administrador

Tratamos de nuevo sobre la responsabilidad de los administradores sociales, uno de los temas estrella en los litigios de naturaleza societaria. Esta vez sobre la calificación que se le ha de dar al crédito nacido de la responsabilidad por deudas del art. 367 LSC en el concurso del administrador condenado. Ello va a depender de dos consideraciones: de la fecha en que nació el crédito y de la naturaleza de la obligación. La cuestión se resuelve en la Sentencia del Tribunal Supremo nº 650/2017, de 29 de noviembre de 2017 (ponente Saraza Jimena). El iter del caso es el siguiente:

– En 2012 el que era administrador social de una mercantil es declarado en concurso de acreedores.

– En 2013 la sociedad que éste administraba fue condenada, entre otras cosas, al pago de unas cosas procesales.

– En 2014 el acreedor de esas costas procesales presenta demanda incidental en el concurso del administrador, solicitando la condena al pago de este crédito por costas, y ello por responsabilidad por deudas del art. 367 LSC.

– El Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Sevilla estima la demanda, condena al administrador como responsable ex art. 367 LSC, pero califica el crédito como concursal subordinado, pues entiende que éste nació cuando la mercantil, a la que inicialmente se condenó en costas (las costas de las que ahora se hace responsable al administrador en concurso), incumplió la obligación contractual que dio origen al pleito con la mercantil.

– La Audiencia Provincial de Sevilla desestima la apelación pues, aunque entiende que la deuda para el administrador nace con posterioridad a la declaración de concurso, sin embargo no se trata de una obligación nacida de la ley, pues entiende que se trata de una responsabilidad de naturaleza contractual, por lo que no tiene encaje en el art. 84.2.10 LC (“obligaciones nacidas de la ley”).

Efectivamente, no sólo basta con que un crédito se contraiga con posterioridad a la declaración de concurso para que sea calificado como contra la masa, de acuerdo con el entendimiento general de la doctrina de que esta categoría de créditos contenida en el art. 84 LC es un “numerus clausus”.

Por otro lado, estamos con el TS; no podemos llegar a entender la afirmación de que el crédito por costas a cargo del administrador social, en virtud del art. 367 LSC, tenía naturaleza contractual. Es algo que me parece obvio aún antes de que el TS lo dijera expresamente. Pero, es más, incluso obviando esto último, la afirmación del Juzgado de lo Mercantil de que el crédito por costas a cargo de la sociedad participaba de la naturaleza contractual de la relación que ligaba a ésta con el acreedor, me causa extrañeza.  Aunque, en el fondo, esta calificación por el Juzgado parece que es un intento de no frustrar el fin del concurso cargando a la masa con un crédito prededucible de importante cuantía; un fin de justicia material. Pero el caso es que este crédito venía impuesto en la sentencia y surgía de la ley, no del incumplimiento de ninguna obligación contractual; atendiendo a la relación subyacente entre la mercantil y el acreedor, si no era un crédito contractual para aquella, sino “ex lege”, ¿cómo sí podía serlo para el administrador? En una entrada anterior de este blog (Ámbito objetivo de la responsabilidad por deudas (367 LSC): ¿responden los administradores sociales sólo de deudas económicas, pecuniarias o líquidas?) ya argumenté que la responsabilidad por deudas consiste en “trasladar” al administrador la misma obligación que tenía la mercantil para con el acreedor, de forma que hacía al administrador deudor de la misma prestación, a modo de obligado por deudas ajenas.

Pues bien, volviendo al caso, el Tribunal Supremo revoca la sentencia de apelación por dos razones fundamentales. En primer lugar, reitera su doctrina de que la obligación nacida del art. 367 LSC es «ex lege»:

“Tras unas primeras sentencias en las que se atribuyó a dicha responsabilidad una naturaleza extracontractual, hemos afirmado en sentencias más recientes, como la 367/2014, de 10 de julio, o la 246/2015, de 14 de mayo , que se trata de una responsabilidad por deuda ajena, ex lege.

En las sentencias 228/2008, de 25 marzo , y 560/2013, de 7 de octubre, afirmamos que la responsabilidad del administrador prevista en el art. 262.5 TRLSA (actualmente, art. 367 TRLSC) es «una responsabilidad por deuda ajena «ex lege», en cuanto su fuente – hecho determinante – es el mero reconocimiento legal, sin que sea reconducible a perspectivas de índole contractual o extracontractual. Se fundamenta en una conducta omisiva del sujeto al que por su específica condición de administrador se le exige un determinado hacer y cuya inactividad se presume imputable – reprochable -, salvo que acredite una causa razonable que justifique o explique adecuadamente el no hacer. Responde a la «ratio» de proporcionar confianza al tráfico mercantil y robustecer la seguridad de las transacciones comerciales, cuando intervienen personas jurídicas mercantiles sin responsabilidad personal de los socios […], evitando la perdurabilidad en el tiempo de situaciones de crisis o graves disfunciones sociales con perturbación para otros agentes ajenos, y la economía en general».

En consecuencia, el crédito que los acreedores sociales tienen contra el administrador social con base en el art. 367 TRLSC se encuadra, por su naturaleza, entre los previstos en el art. 84.2.10 de la Ley Concursal.”

 

En cuanto al momento de nacimiento de la obligación, entiende que se produce con la sentencia que impone las costas, una vez sea firme:

“Respecto de la fecha de nacimiento del crédito, afirmamos también en la citada sentencia 55/2011, de 23 de febrero, que lo que verdaderamente importa en orden a la calificación de los créditos a que se refiere el art. 84.2.10º de la Ley Concursal es cuándo se produce su nacimiento, y no su reconocimiento. Por tanto, lo que hay que tener en cuenta es la fecha en que se produce el acaecimiento del que nace la obligación.

En el caso del crédito que los acreedores sociales tienen contra el administrador social con base en el art. 367 TRLSC, el acaecimiento que origina el crédito es el nacimiento de una obligación social en un momento en que los administradores sociales responden solidariamente de las obligaciones sociales, lo que tiene lugar cuando haya concurrido una causa legal de disolución de la sociedad y los administradores hayan incumplido la obligación de convocar en el plazo de dos meses la junta general para que adopte, en su caso, el acuerdo de disolución o no soliciten la disolución judicial o, si procediere, el concurso de la sociedad, en el plazo de dos meses a contar desde la fecha prevista para la celebración de la junta, cuando esta no se haya constituido, o desde el día de la junta, cuando el acuerdo hubiera sido contrario a la disolución.

… el crédito de los demandantes nació cuando se dictó la sentencia, que quedó firme, que condenaba … al pago de las costas del proceso, el 18 de marzo de 2013 , pues los requisitos necesarios para la aplicación del art. 367 TRLSC concurrían desde varios años antes.”

Miguel Ángel Manzano Fernández
despacho@manzanoabogado.es

Abogado con despacho en Granada. Especialista en Derecho Civil y de la Empresa (Concursal, Societario y Bancario).

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