fbpx

Conseguimos una nueva exoneración de deuda para una cliente: 90.000 euros de deuda cancelada

Nuestro despacho consigue una nueva exoneración de deuda para una cliente. Cuando ésta solicitó nuestros servicios, acumulaba un importante volumen de deuda, en su mayoría proveniente de créditos rápidos. Ahora, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 5 de Ceuta le concede la exoneración de todas las que no han podido ser pagadas en el procedimiento judicial. La cliente ha visto sus 90.000 euros de deuda cancelada y puede disfrutar de una “segunda oportunidad”.

El caso: el riesgo de los microcréditos

La cliente acudió al despacho cuando comenzó a no poder cumplir con los pagos de las cuotas. Había acumulado una deuda de más de 90.000 euros en pequeños préstamos personales y tarjetas de crédito. Todo el pasivo era de tipo financiero.

Se daban tres características muy habituales en casos similares:

    • El recurso a las tarjetas de crédito de forma habitual para hacer frente a gastos primarios, tales como la cesta de la compra.
    • La entrada en un círculo vicioso en el que se pide un préstamo para pagar otro.
    • Y el recurso al denominado “microcrédito”, de pequeño importe y con tipos de interés realmente obscenos, que es concedido por entidades de crédito rápido, que están fuera del circuito bancario tradicional.

El caso es que, aunque en estos casos las cuotas, individualmente consideradas, no suelen ser altas, su acumulación termina llevando al deudor a una situación insostenible.

Actuaciones que se llevaron a cabo y deuda cancelada

Pues bien, tras un primer contacto, y analizada la situación, se recomendó a la cliente que, de forma inmediata, se dejaran de pagar las cuotas y que se abstuviera de pedir más financiación, entre tanto se iniciaba el proceso.

Se intentó el acuerdo extrajudicial de pagos, solicitando al notario el nombramiento de un mediador. Aceptado el cargo por el mediador, se formuló propuesta de acuerdo adecuada a la capacidad económica de la cliente. Pero, como es habitual, se obtuvo el rechazo por los acreedores. Por lo que terminó instándose el concurso de acreedores. En el concurso se vendió un vehículo y se realizaron los pagos correspondientes. Dándose los requisitos de buena fe y estando pagados los gastos del procedimiento, se solicitó la exoneración de deudas. Con su concesión, la cliente ve su deuda cancelada y puede alcanzar la ”segunda oportunidad”.

Otras entradas relacionadas

¿Necesitas plantear alguna consulta o conocer más detalles?

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.